15 de octubre de 2026
# He vivido el SaaSpocalypse en mis propias carnes, primera parte

Estas últimas semanas he vivido un poco el SaaSpocalypse en mis propias carnes. He hecho pequeñas aplicaciones con Cowork y Código de Copilot, en minutos y a partir de unas pocas instrucciones. Ni siquiera eran instrucciones: eran peticiones simples.
Ya sabéis que no soy muy de hype. Y lo de "apocalipsis" me parece bastante exagerado. Pero después de meterme de lleno en usarlo para mi día a día, me he dado cuenta del salto que ha pegado esto en los últimos dos meses.
El *Panel de Cosas Pendientes* es una de las apps que me he hecho estas últimas semanas. Me sirve para saber qué me queda por contestar en el correo y en Teams. En la segunda parte de este artículo os la enseñaré en detalle, porque es una de las que me ha hecho darme cuenta de todo esto.
> [!tip] ¿Apocalipsis SaaS?
> No es que el SaaS tradicional no sea bueno. Es que es genérico. No es personal. No es mío.
> Ahora, tener una app conectada, mía y personal cuesta minutos.
> Refinarla, modificarla, mejorarla también cuesta minutos.
Y, por supuesto, conectada al entorno de la empresa. Correo, calendario, Teams, documentos en la intranet, mis ficheros locales, pero también el CRM, el ERP, la plataforma de datos y los informes de Power BI.
Y con dos cosas muy importantes que explico más abajo:
- alojada y gestionada en el entorno de mi empresa, y
- con capacidades de IA dentro de la app.
No he sustituido el sistema de gestión de una multinacional en estas semanas. He comprobado algo más pequeño, pero bastante más interesante: **ya puedo crear una aplicación para una necesidad concreta y tenerla lista y funcionando antes de terminar de decidir si la necesitaba o no**.
El siguiente salto que tenemos que dar es justo dejar de pensar en términos de *aplicaciones*. Necesitas algo, y lo obtienes. Necesitas modificarlo, y lo modificas.

---
## Crear aplicaciones desde Cowork y Código

En Copilot aparecen dos formas de trabajar que se solapan bastante. En Inicio está **Cowork**, que es capaz de realizar tareas generales. Y como parte de estas tareas, es capaz de crear aplicaciones.
Y luego está **Código**, una experiencia más orientada a construir aplicaciones y trabajar con su código. En lo de crear aplicaciones, Cowork y Código se solapan bastante.

Tal y como lo uso yo, con instrucciones relativamente breves ya aparecen pequeñas aplicaciones bastante buenas. No hace falta escribir una especificación de veinte páginas, ni siquiera de una, para obtener una primera versión que ya será más que suficiente para empezar a trabajar.
Cuanto mejor explicas lo que necesitas, mejor sale, claro. Pero también puedes empezar con una idea, ver qué ha entendido y corregirla sobre algo que ya funciona. Ese cambio se agradece muchísimo cuando todavía no tienes del todo claro cómo debería ser la aplicación.
Pides y obtienes una app. ¿Te gustaría que pudiera hacer esto o aquello? Pues lo pides y en minutos la tienes modificada. ¿Sería mejor con esta *feature* que se te acaba de ocurrir? Pues la pides y la obtienes de nuevo. Todo eso en una mañana. Imagina la app evolucionada que tendrás dentro de una semana.
**Código** da más posibilidades cuando quieres seguir desarrollándola. En la captura se ve además que puedes elegir entre trabajar en local o en la nube.

Ojo con esa última distinción: dónde trabaja el agente mientras construye y dónde se ejecutará la aplicación para sus usuarios son decisiones distintas. Elegir "Local" tampoco significa que el modelo de IA se ejecute en el ordenador.

Microsoft anunció esta nueva experiencia el 25 de septiembre, con despliegue inicial en su programa de acceso anticipado Frontier. Es lo que aparece en mis capturas; la disponibilidad puede variar según la cuenta y la configuración de la empresa. [Anuncio de Copilot Home y Code](https://blogs.microsoft.com/blog/2026/09/25/introducing-the-new-copilot-with-home-code-and-autopilot/).
---
## Alojadas y gestionadas dentro del entorno de la empresa

Crear una aplicación es solo una parte del trabajo. Después hay que alojarla, decidir quién puede entrar, conectarla a los datos y gestionar la seguridad, entre otras cosas.
Aquí hay una novedad que me parece especialmente relevante para las empresas que ya trabajan con Microsoft 365: **las aplicaciones se ejecutan en el entorno gestionado por la empresa, con la identidad y los controles de la plataforma Microsoft que ya tienes**.
Esto de las apps se parece a las Pages de ChatGPT. Con ellas siempre me he hecho las mismas preguntas, y por eso las he probado por encima y poco más: ¿dónde se alojan? Cuando comparto una ChatGPT Page, ¿qué estoy compartiendo? Si la borro, ¿qué residuo queda y dónde?
Aquí, el entorno donde se ejecutan se llama Copilot Managed Runtime. Está en preview y sirve como base para aplicaciones creadas desde Cowork, Código y Copilot Studio. [Presentación de Copilot Managed Runtime](https://www.microsoft.com/en-us/copilot/blog/copilot-studio/build-where-you-want-run-with-confidence-now-microsoft-hosts-and-manages-the-code-created-by-copilot/).
Para quien usa la aplicación, eso permite entrar con su cuenta de trabajo. Para IT, permite saber qué aplicaciones existen y gestionar su uso. No hay que resolver todo eso desde cero para cada pequeña aplicación.
Además, las apps se pueden compartir con compañeros de trabajo. Esto facilita mucho pasar de una app personal a algo que pueda usar un equipo o un departamento.
---
## Aplicaciones que también usan IA

Esta es la parte que más me interesa. La IA puede ayudarte a crear una aplicación y también puede formar parte de lo que hace esa aplicación cuando la utiliza otra persona.
Son dos usos distintos. En el primero, la IA escribe el código. En el segundo, la propia aplicación tiene funciones que llaman a un servicio de IA para hacer una tarea: analizar un texto, preparar un resumen o responder usando información del trabajo.
**Podemos crear aplicaciones a medida que, a su vez, tengan funciones de IA para sus usuarios.** No hace falta que toda la experiencia sea un chat. De hecho, no hace falta chat para nada. Puede haber botones, formularios y tablas, y utilizar IA solo en los pasos donde aporta algo.
Aquí hay dos conceptos interesantes, **WorkIQ**, que quizá ya conocéis, y **Work IQ Copilot**, que es nuevo y es una maravilla.
Work IQ permite incorporar información de Microsoft 365 a las respuestas y los datos de la app, según los permisos del usuario. Eso abre posibilidades bastante más interesantes que una aplicación aislada con su propia base de datos. [Cómo funciona Work IQ](https://learn.microsoft.com/azure/foundry/agents/how-to/tools/work-iq).
Pero lo interesante de verdad es el conector **Work IQ Copilot MCP**. Si se usa en una app, esta puede enviar una consulta a Copilot y utilizar la respuesta en su propia interfaz. Ese es el mecanismo que permite incorporar IA durante el uso. [Integración de Work IQ en Managed Apps](https://github.com/microsoft/Managed-Apps/blob/main/plugins/microsoft-managed-apps/skills/add-workiq/SKILL.md). Cualquier funcionalidad de IA que se te ocurra, tu app puede incorporarla.
La integración concreta depende de los conectores y servicios habilitados. No es acceso libre a todos los datos de la empresa ni implica que cualquier uso esté incluido en la suscripción. En el *Panel de Cosas Pendientes*, la app que os cuento con detalle en la segunda parte de este artículo, uso esas funciones para clasificar mensajes, buscar contexto y proponer respuestas.
---
## Qué parte del SaaS cambia con esto

No es que el SaaS estándar vaya a desaparecer de la noche a la mañana porque la gente pueda construirse sus apps. Es más bien que, cuando descubres esto de las apps de Cowork y has hecho 3 o 4, y le has visto el potencial, dejas de pensar en SaaS y en aplicaciones. Y empiezas a pensar en un entorno digital que se adapta a ti, y no tú a él. El SaaS estándar deja de tener sentido. Construirte una interfaz a medida que hable con los datos de la empresa y haga lo que necesitas empieza a ser mejor opción que usar las aplicaciones corporativas tradicionales.
> [!cite] De hecho, pagar una suscripción a un SaaS estándar, genérico, desarrollado por otros, asumiendo que se ajustará a mis necesidades, me empieza a parecer la peor opción posible.
Mi sensación es que el apocalipsis SaaS llegará poco a poco. El SaaS seguirá estando ahí, pero nadie lo evolucionará porque no hará falta. Simplemente irá muriendo poco a poco. Los usuarios dejaremos de usar el SaaS; nuestra IA usará los datos del SaaS.
Las compañías que venden SaaS tradicionales verán cómo sus clientes no están interesados en las novedades, porque probablemente ya se las han construido por encima a golpe de prompt simple.
> Me imagino fácilmente a alguien de Microsoft yendo a un cliente a contarle una nueva feature de Teams, y el cliente explicándole que ya se la implementó con Cowork hace meses.
>
> O peor, me imagino la cara del cliente en esa misma reunión que está pensando en construirse esa misma feature él mismo en cuanto el vendedor salga por la puerta.
Un fabricante de SaaS tendrá que explicar qué valor aporta y cómo lo cobra. Pero ni eso. Mientras lo explica, la IA puede implementar esa funcionalidad de forma sencilla, más personalizada y sin suscripción.
## Aplicaciones que antes no compensaba crear

Hay otra posibilidad que me entusiasma más (ya sabéis que yo soy entusiasta) que ahorrarnos unas cuantas suscripciones: **crear aplicaciones para necesidades que hoy resolvemos regular porque nunca ha compensado desarrollarlas**.
Por ejemplo, en casi cualquier empresa grande hay hojas de cálculo con muchísima lógica implementada en fórmulas y tablas y referencias cruzadas. Es un problema. Existe porque los CRMs y ERPs nunca se han ajustado bien a las necesidades de los usuarios. De hecho, no es *un* problema, son muchos muchos pequeños problemas, y cada uno de ellos es demasiado pequeño para justificar un proyecto de desarrollo.
Si crear, probar, modificar y evolucionar una nueva app que resuelve algo concreto cuesta minutos, esas necesidades empiezan a tener solución. Una aplicación para un equipo pequeño puede ser útil aunque nunca vaya a convertirse en un producto para miles de clientes.
Vivimos tiempos muy locos. Porque en unos meses hemos pasado de aplicaciones nuevas que ni nos planteamos desarrollar porque no merece la pena, y a SaaS tradicionales a los que no merece la pena ir, porque construirse una app a medida cuesta menos.
## Coste, mantenimiento y responsabilidad

> [!NOTE] Razones de peso para seguir en el pasado.
> Una primera versión en minutos no es una aplicación lista para usar con cualquier dato y por cualquier persona. Hay que probarla, revisar los accesos y decidir quién se ocupa de ella cuando falla o cambian las necesidades.
>
> También hay que hacer las cuentas. Microsoft distingue el consumo al construir y al ejecutar las aplicaciones, y algunos servicios se facturan aparte. Hacerla más rápido puede compensar muchísimo, pero no equivale a que vaya a funcionar gratis. [Administración y consumo de las aplicaciones](https://learn.microsoft.com/en-us/microsoft-365/admin/manage/apps/?view=o365-worldwide).
>
> Y si cada equipo empieza a crear aplicaciones, alguien tendrá que comprobar cuáles merece la pena mantener. Podemos acabar con bastante software duplicado si medimos el éxito por el número de aplicaciones creadas.
>
> Hay incluso una consecuencia un poco paradójica: podríamos depender menos de algunos proveedores de aplicaciones y más de la plataforma donde las creamos y ejecutamos. Cambiar suscripciones por consumo de IA y alojamiento no elimina la dependencia del proveedor. La cambia.
Todo lo del bloque anterior son buenas justificaciones para quienes tienen una resistencia natural al cambio. A todos ellos les diría que dejen de pensar en términos de aplicación tradicional.
Comparar lo que te ofrece Cowork en minutos con los requisitos de una "aplicación de línea de negocio" (o cualquier otro nombre rimbombante) es ser corto de miras.
En un par de meses, el software se ha convertido en algo dinámico, volátil y personalizado. Y el "Apocalipsis SaaS" es simplemente ponerle nombre al hecho de que "el SaaS tradicional parece cosa del pasado". Y lo es.
En mi caso, hay un par de cosas de Microsoft Planner que no me gustan. Creo que le voy a pedir a Cowork que me haga una versión de Microsoft Planner a mi medida. Le va a costar lo que tardo en desayunar.
En la segunda parte os enseñaré en detalle el *Panel de Cosas Pendientes*: cómo lo he creado, cómo lo voy cambiando y dónde usa IA mientras trabajo con él.
Es una de las apps que hecho darme cuenta de todo esto. Y se explica muy bien porque me da unas funcionalidades alrededor del correo, calendario, chats, notas y tareas pendientes que ni Outlook ni Teams ni OneNote me ofrecen. Y se ajusta exactamente a cómo trabajo yo, no cómo esas apps fueron diseñadas.
---
Publicado el 16 de octubre de 2026, [LinkedIn](https://www.linkedin.com/pulse/he-vivido-el-saaspocalypse-en-mis-propias-carnes-david-hurtado-tor%25C3%25A1n-prjpe), [Substack](https://davidhurtado.substack.com/p/he-vivido-el-saaspocalypse-en-mis?r=4uyjfg&utm_campaign=post&utm_medium=web&showWelcomeOnShare=true), [X](https://x.com/dhtoran/status/2110955589815951857?s=20)