30 de mayo de 2026 # La IA ha democratizado el humo corportivo ![](./attachments/82-La-IA-ha-democratizado-el-humo-corporativo.webp) Un investigador de Cornell acaba de publicar una escala científica para medir cuánto te impresiona el lenguaje corporativo vacío. Existe, de verdad, una forma académica de calcular cuánto te impresionan frases que no significan nada. Se llama *Corporate Bullshit Receptivity Scale*, y antes de que pienses que es una broma, está publicada en una revista de Elsevier con cuatro estudios y más de mil participantes. Para construirla, el autor montó un generador de chorradas corporativas en Excel. Cogió frases reales de directivos de Fortune 500, les vació el contenido y dejó solo la estructura y los buzzwords. El resultado son frases como esta: *"Trabajando en la intersección de la cross-collateralization y el blue-sky thinking, materializaremos un nuevo nivel de credentialing cradle-to-grave y visión end-state"*. No significa nada. Cero. Y aun así, mucha gente la valora como profunda, veraz y relevante. ## Qué es el humo corporativo ![](./attachments/82-La-IA-ha-democratizado-el-humo-corporativo-1.webp) Conviene separarlo de dos cosas con las que se confunde. No es jerga técnica. La jerga son palabras que un grupo usa con un sentido preciso y que, aunque suenen raras desde fuera, sirven para entenderse mejor dentro. No es lenguaje especializado tampoco. El humo corporativo es otra cosa: **comunicación vacía de significado que se disfraza de inteligente para impresionar**. El estudio lo define como un estilo semánticamente vacío, a menudo confuso, que usa buzzwords de forma engañosa. Hay un detalle que da risa por sí solo. El paper abre con una cita preciosa sobre comunicación, atribuida a Bernard Shaw. Y en una nota al pie, el propio autor admite que Shaw nunca la dijo. Un artículo académico sobre el humo en el lenguaje arranca con una cita falsamente atribuida. A veces el universo escribe los chistes solo. Lo gracioso de verdad es que hoy cuesta distinguir tres cosas: una frase escrita por un directivo, una frase escrita por un consultor a las once de la noche, y una frase escrita por una IA entrenada a base de memorias anuales. El lenguaje corporativo vacío ya era un problema antes de la IA, ahora lo podemos producir a escala industrial. ## El hallazgo fastidioso del estudio ![](./attachments/82-La-IA-ha-democratizado-el-humo-corporativo-3.webp) Aquí está el hallazgo fastidioso. Cuanto más receptiva es una persona a este tipo de lenguaje, peor puntúa en **pensamiento analítico**, en **inteligencia fluida** y en una prueba de **decisiones profesionales**. > Vosotros decidiréis, pero mi impresión es que pinchar en esas tres capacidades te convierte en irrelevante, profesionalmente hablando, en la era de la IA. Merece la pena leer esto con cuidado, porque es fácil pasarse de frenada. El estudio no prueba que la gente que habla así sea menos inteligente. Tampoco prueba, en sentido estricto, una relación de causa y efecto: es una correlación, medida sobre participantes occidentales y angloparlantes, y las decisiones se evaluaron con tests de juicio situacional, que son un sustituto razonable del desempeño real pero no el desempeño real. El propio autor lo señala como limitación. Con esas cautelas puestas, lo que queda sigue siendo interesante: **quien se deja impresionar por el humo tiende a decidir peor**. Y la escala mide eso, la receptividad, tragárselo, no la habilidad de producirlo. Aunque las dos cosas suelen ir juntas: quien más lo admira, más lo reproduce. Por ser justos con el humo corporativo, el estudio también admite que a veces sirve. Un consejero delegado puede calmar a sus accionistas con vaguedades bien construidas, y a veces un poco de palabrería motiva o desbloquea una conversación difícil. No todo el lenguaje inflado es un fraude. Pero es la excepción, no la norma. ## El malentendido de fondo ![](./attachments/82-La-IA-ha-democratizado-el-humo-corporativo-4.webp) En general, no puedo soportar el humo corporativo. Por eso me ha interesado el paper. Mucha gente sigue confundiendo hablar complicado con hablar bien. Y son cosas distintas. Hablar bien es ser preciso, reducir la ambigüedad y transmitir una idea con las palabras exactas. Hablar complicado es esconder una idea detrás de veinte palabras. O, peor, esconder que no hay ninguna idea debajo. El fallo de fondo viene de otro sitio: durante años hemos tratado la sofisticación aparente como una señal fiable de que alguien sabe de lo que habla. Y resulta que no lo es. Mis dos normas personales a la hora de hablar en un entorno profesional serio son: 1. **Si lo puedes decir con 4 palabras, no uses 5**. 2. **Habla como si estuvieras en el salón de tu casa**. Esto fue un consejo del gran Alberto Granados. Y un corolario de mi cosecha: habla como si le hablaras a un amigo de tu padre con el que tienes mucha confianza pero al que a la vez respetas mucho. Esto me sirve igual para ponerme ante 3.000 personas en Kinépolis en nuestro AI Tour anual que ante el CEO y el comité de dirección de una empresa del IBEX35, y todo lo que hay en medio. ## ¿Y qué tiene esto que ver con la IA? ![](./attachments/82-La-IA-ha-democratizado-el-humo-corporativo-5.webp) Hasta aquí el estudio. Lo que viene es lectura mía, que el paper no menciona la IA ni una sola vez. Durante décadas, sonar inteligente costaba esfuerzo. Había que leer, pensar, redactar, pulir. Por eso un texto pulido parecía, de lejos, una señal de inteligencia: producirlo costaba tiempo y cabeza. La IA ha roto esa relación. Hoy cualquiera genera tres páginas de prosa corporativa impecable en cinco segundos. El humo corporativo ha dejado de ser caro. Es gratis e infinito. Y cuando algo se vuelve gratis e infinito, deja de valer. Si una máquina produce complejidad aparente sin límite, sonar sofisticado ya no prueba nada. Lo escaso pasa a ser lo contrario: nombrar bien las cosas, sintetizar, quitar palabras hasta que solo quede la idea. La claridad se convierte en ventaja competitiva precisamente porque es lo único que la máquina no regala. Uno esto último a dos ideas que me han perseguido toda la vida: La primera la leí hace muchísimos años y me impactó. En *La conspiración* (*Deception Point*), de Dan Brown, la protagonista, Rachel Sexton, es analista de inteligencia en la Oficina Nacional de Reconocimiento, y su trabajo consiste en preparar informes claros para el presidente de Estados Unidos: filtrar y sintetizar información compleja hasta que solo quede lo esencial. EL libro insiste en lo difícil que es ese oficio. La idea me fascinó: simplificar es difícil. Desde que lo leí, ha sido como un mantra para mí. La segunda es una frase-mantra del mundo del márketing y diseño, que si no me equivoco es una cita de Antoine de Saint-Exupéry, que dice algo así como *"La perfección se alcanza, no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no queda nada más que quitar"*. > [!tip] > En la era de la IA, manejar bien el lenguaje importa más que nunca. Elegir las palabras precisas. > > Toca volver a valorar lo esencial: **tener una idea, y decirla claro**. ## Bonus Si has llegado hasta aquí preguntándote si este post lo ha escrito una IA, enhorabuena. Es exactamente la pregunta correcta. La respuesta es que la idea es mía y la prosa la pulí con ayuda. Como casi todo a partir de ahora. Lo que ya no se puede delegar es tener algo que decir. Tenéis detalles de cómo funciono con agentes para esta newsletter en [[81-El-harness-y-simular-agentes|El harness y simular agentes]], en el apartado "mis agentes". ## El estudio Littrell, S. (2026). *The Corporate Bullshit Receptivity Scale: Development, validation, and associations with workplace outcomes*. *Personality and Individual Differences*, 255, 113699. Shane Littrell (Cornell University / Munk School of Global Affairs and Public Policy, University of Toronto). - Descargar el PDF: [ResearchGate](https://www.researchgate.net/publication/400597536_The_Corporate_Bullshit_Receptivity_Scale_Development_validation_and_associations_with_workplace_outcomes) --- Publicado el 30 de mayo de 2026, [LinkedIn](https://www.linkedin.com/pulse/la-ia-ha-democratizado-el-humo-corporativo-y-de-claro-hurtado-tor%25C3%25A1n-rqo8e), [Substack](https://open.substack.com/pub/davidhurtado/p/la-ia-ha-democratizado-el-humo-corportivo?r=4uyjfg&utm_campaign=post-expanded-share&utm_medium=web), [X](https://x.com/dhtoran/status/2060606030195609989?s=20)